VILMA
Nací en 1961 en Cuba. Desde pequeña tuve problemas de salud que me causaban complejos. Crecí sin ser feliz, sin sentirme querida y con miedo a mi padre.
Más tarde, mi vida sentimental sufrió muchos fracasos y, además, mi salud se vio afectada.
Me involucré en la política, pero nada me satisfacía, nada funcionaba en mi vida (Mateo 7:24-28).
A los 27 años estaba decepcionada con todo, me hubiera gustado morir...
En todas mis dificultades, desde mi infancia, clamaba a DIOS. Pero también me interesé por el espiritismo y, después, me volqué hacia la «Santería», una mezcla de creencias cristianas y un culto idólatra africano.
Un fracaso total: cada vez me sentía más desequilibrada. ¡Hasta que descubrí y acepté para mí misma el sacrificio de JESUCRISTO!
El 3 de diciembre de 1994, acepté a JESÚS como mi salvador y señor, y poco después mi pareja hizo lo mismo. Entonces formalizamos nuestra unión y empezamos a servir al Señor. Nos bautizamos en 1995 (Marcos 16:15-16).
Dos años más tarde, mi madre también se volvió hacia Jesucristo. ¡Cuánta alegría en la familia, tras tantos años de fracasos y sufrimientos!
Hoy sigo sirviendo a mi Señor visitando a personas mayores y enfermas, y acojo a otras en mi casa para escuchar la palabra de DIOS.
Quiero dar testimonio de que DIOS me ha salvado, sanado y liberado del miedo a los espíritus, a las tinieblas, a la brujería y a la muerte (Gálatas 5:1).
Ruego a DIOS para que muchos de mis contemporáneos descubran su amor y su ayuda. (Juan 3:16).
Vilma (Origen: La buena semilla 2025)